Hasta el momento, no existe evidencia científica que demuestre que el uso nocturno de ruido blanco retrase el desarrollo del lenguaje en bebés y niños cuando se utiliza de forma moderada.
Las preocupaciones sobre el lenguaje suelen surgir en contextos donde el ruido blanco se reproduce de forma continua durante todo el día, incluyendo las horas en las que el bebé está despierto e interactuando con su entorno.
El uso limitado al momento del sueño — como parte del ambiente de descanso — no ha mostrado evidencia de afectar el desarrollo del lenguaje.
Un estudio en modelo animal (Chang & Merzenich, 2003, Proceedings of the National Academy of Sciences) expuso ratas jóvenes a ruido blanco continuo durante 24 horas al día y a niveles elevados durante su desarrollo.
Los resultados mostraron cambios en la organización del córtex auditivo.
Sin embargo, este experimento representa un escenario extremo que no refleja el uso típico de ruido blanco en bebés, que generalmente se limita a las horas de sueño y a volúmenes moderados.
Revisiones más recientes de la evidencia en humanos, como las analizadas por Oster (2024), indican que no hay evidencia de que el uso de ruido blanco durante el sueño tenga un impacto negativo sobre el desarrollo del lenguaje.
La preocupación sobre el desarrollo del lenguaje aparece principalmente cuando el ruido blanco se utiliza durante las horas de vigilia.
Durante el tiempo en que el bebé está despierto, el aprendizaje del lenguaje ocurre a través de:
Si un sonido constante está presente durante todo el día, podría reducir la exposición a algunos de estos estímulos.
Por esta razón, muchos especialistas recomiendan utilizar el ruido blanco principalmente durante el sueño, no de forma continua durante las 24 horas.
Cuando se utiliza como parte del entorno de descanso — con volumen moderado, distancia adecuada y durante el sueño — el ruido blanco no muestra evidencia de afectar el desarrollo del lenguaje.
Muchas familias utilizan una máquina de ruido blanco para ayudar a crear un ambiente sonoro estable durante la noche, mientras que durante el día el bebé continúa expuesto a conversaciones, sonidos y estímulos importantes para su desarrollo.
Si querés aprender más sobre el sueño infantil y cómo crear un entorno de descanso adecuado, podés leer nuestra Guía completa del sueño infantil.